domingo, 17 de noviembre de 2019

Tengo Disgrafía, ¿y ahora qué?

Tengo Disgrafía, ¿y ahora qué?

La disgrafía es una condición, por tanto no tiene cura. Sin embargo, con un acceso temprano a tratamientos adecuados se puede mejorar.
Existen diversos enfoques para la reeducación de la escritura. En éste blog nos centraremos en los enfoques habituales que se utilizan desde la terapia ocupacional. 

Desde la T.O. el tratamiento del niño disgráfico incluye varios ámbitos, no sólo se estimula lo motriz, también a nivel afectivo y cognitivo. No olvidemos que la T.O. busca que las personas puedan realizar las tareas de la vida diaria. Y para un niño escribir es una parte importante de sus actividades diarias.

En primer lugar se orienta a que el niño sea consciente de sus dificultades pero también de sus fortalezas las cuales se potenciarán en actividades que se plantearán según las características de cada niño. La familia y el profesorado también son parte importante del tratamiento, y se harán modificaciones curriculares y se trabajará con la familia para que en casa se puedan realizar diversas actividades que fomenten el aprendizaje de la escritura.

En segundo lugar, y luego de hacer una evaluación exhaustiva de las dificultades que pueda presentar el niño o niña disgráfico, se realizarán actividades para su reeducación. Se aprenden las letras y signos así como las reglas para su aplicación. Por ejemplo lectura y reconocimiento de las letras que se quiere leer, completar frases, dar palmadas por cada sílaba, etc
Ejercicios para mejorar control 
postural y prensión del lápiz.
Además se enseñan diversas estrategias de grafismo en las que se aprende el movimiento propio de cada una de las letras. Por ejemplo la postura correcta, como coger el lápiz, como poner la hoja para escribir. La reeducación de la escritura incluye dos partes (Ajuriaguerra), una donde se realizan actividades preparatorias para la escritura como la Distensión General, las técnicas pictográficas (son técnicas centradas  en la búsqueda de la distensión motriz y la fluidez de movimiento, se suele utilizar la pintura y dibujo libre, los arabescos y el relleno de superficies) y las técnicas escriptográficas (son técnicas para mejorar la postura y los movimientos gráficos. Se realizan a través de los trazos deslizados y los ejercicios de progresión).

Ejercicios de perfeccionamiento 
del sentido rítmico
La segunda parte es propiamente para la reeducación de la escritura donde se hace un estudio o reaprendizaje de las letras y formas que favorecen la escritura como el ligado, la inclinación, la dextrogiridad y la regularidad. El método de Ajuriaguerra pretende mejorar las características motrices y tónico-posturales del niño disgráfico.
Y por ultimo, se enseñan estrategias para la composición escrita (y aquí intervienen los esquemas mentales y los procesos como análisis, organización y comprensión de lo que se escribe).

Actualmente la reeducación de la disgrafía no sólo incluye las actividades centradas propiamente en la escritura sino que también se realizan actividades para mejorar las condiciones perceptivo-motrices y tónico-posturales que incluirán también en el aprendizaje de las letras.




Y por último, y no menos importante, se busca devolver al niño el placer por las actividades gráficas ya que suelen rechazar no sólo escribir, también dibujar porque notan que sus trazos son menos hábiles que el resto de sus compañeros.







A continuación os compartimos un vídeo sobre como desde la TO podemos abordar las dificultades de aprendizaje, entre ellas la Disgrafía.



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