jueves, 28 de noviembre de 2019

La autoestima en los niños disgráficos

La Disgrafía no sólo puede llevar a problemas a nivel de la escritura. Es un trastorno que también puede afectar a nivel afectivo ya que las dificultades al momento de escribir pueden convertirse en un calvario y un desafío para el niño o niña disgráfico. 

Cada situación que conlleve escribir es un gran rato para muchos de ellos y puede ser también muy frustrante ver como sus compañeros escriben a un ritmo mayor o presentan una letra más legible o "bonita". Y si el entorno no le ayuda, las consecuencias pueden ser aún peor. Es importante el apoyo y comprensión del profesorado y también de sus propios compañeros de clase. El rol del profesor aquí es importante a nivel de apoyo en las tareas escritas, pero también en favorecer la comprensión del resto del alumnado a aquellos niños que presentan dificultades, no sólo en la escritura, sino en general.  
Además, el apoyo familiar también es importante. Si no cuenta con unas buenas relaciones sociales, un profesorado que le de herramientas a nivel psicopedagógico y apoyo y comprensión en el hogar, el niño o niña disgráfica puede además tener problemas afectivos e incluso deprimirse.


Según la RAE, la autoestima se puede definir como la valoración generalmente positiva de sí mismo.
Si la autoestima no es positiva, el niño creerá que todo lo hace mal, será incapáz de encontrar estrategias y empeorará su situación con la escritura. Cada encuentro con el lápiz y la hoja se convertirá en un problema y entrará en un círculo que si no se trabaja puede redundar en otras áreas y empeorar su rendimiento global.

El miedo a fracasar o el miedo a no poder cumplir las expectativas le creará ansiedad. Es por esto que es fundamental que se trabaje a nivel de estrategias que motiven al niño con disgrafía, trabajar en su autoconcepto y su autoestima para reforzarle y hacerle sentir que es capaz de superar sus dificultades.

Trabajar en la autoestima y el autoconcepto no es exclusivo del niño disgrafico. Lo afectivo es muy importante en el desarrollo del niño. Es un elemento clave no sólo para su desarrollo, también para sus aprendizajes. Un buen desarrollo afectivo permitirá crecer en seguridad y por tanto una buena capacidad de autocontrol y un sentimiento de que es capaz de superar las adversidades. Es decir, tener confianza en sí mismo. 

En síntesis, cuando trabajamos con un niño en su dificultad, debemos mirar más allá del problema. No sólo debemos dar herramientas, sino también es importante que como TO trabajemos en lo afectivo para que la persona se crea capaz y pueda desarrollar todo su potencial a pesar de sus dificultades iniciales.


domingo, 17 de noviembre de 2019

Tengo Disgrafía, ¿y ahora qué?

Tengo Disgrafía, ¿y ahora qué?

La disgrafía es una condición, por tanto no tiene cura. Sin embargo, con un acceso temprano a tratamientos adecuados se puede mejorar.
Existen diversos enfoques para la reeducación de la escritura. En éste blog nos centraremos en los enfoques habituales que se utilizan desde la terapia ocupacional. 

Desde la T.O. el tratamiento del niño disgráfico incluye varios ámbitos, no sólo se estimula lo motriz, también a nivel afectivo y cognitivo. No olvidemos que la T.O. busca que las personas puedan realizar las tareas de la vida diaria. Y para un niño escribir es una parte importante de sus actividades diarias.

En primer lugar se orienta a que el niño sea consciente de sus dificultades pero también de sus fortalezas las cuales se potenciarán en actividades que se plantearán según las características de cada niño. La familia y el profesorado también son parte importante del tratamiento, y se harán modificaciones curriculares y se trabajará con la familia para que en casa se puedan realizar diversas actividades que fomenten el aprendizaje de la escritura.

En segundo lugar, y luego de hacer una evaluación exhaustiva de las dificultades que pueda presentar el niño o niña disgráfico, se realizarán actividades para su reeducación. Se aprenden las letras y signos así como las reglas para su aplicación. Por ejemplo lectura y reconocimiento de las letras que se quiere leer, completar frases, dar palmadas por cada sílaba, etc
Ejercicios para mejorar control 
postural y prensión del lápiz.
Además se enseñan diversas estrategias de grafismo en las que se aprende el movimiento propio de cada una de las letras. Por ejemplo la postura correcta, como coger el lápiz, como poner la hoja para escribir. La reeducación de la escritura incluye dos partes (Ajuriaguerra), una donde se realizan actividades preparatorias para la escritura como la Distensión General, las técnicas pictográficas (son técnicas centradas  en la búsqueda de la distensión motriz y la fluidez de movimiento, se suele utilizar la pintura y dibujo libre, los arabescos y el relleno de superficies) y las técnicas escriptográficas (son técnicas para mejorar la postura y los movimientos gráficos. Se realizan a través de los trazos deslizados y los ejercicios de progresión).

Ejercicios de perfeccionamiento 
del sentido rítmico
La segunda parte es propiamente para la reeducación de la escritura donde se hace un estudio o reaprendizaje de las letras y formas que favorecen la escritura como el ligado, la inclinación, la dextrogiridad y la regularidad. El método de Ajuriaguerra pretende mejorar las características motrices y tónico-posturales del niño disgráfico.
Y por ultimo, se enseñan estrategias para la composición escrita (y aquí intervienen los esquemas mentales y los procesos como análisis, organización y comprensión de lo que se escribe).

Actualmente la reeducación de la disgrafía no sólo incluye las actividades centradas propiamente en la escritura sino que también se realizan actividades para mejorar las condiciones perceptivo-motrices y tónico-posturales que incluirán también en el aprendizaje de las letras.




Y por último, y no menos importante, se busca devolver al niño el placer por las actividades gráficas ya que suelen rechazar no sólo escribir, también dibujar porque notan que sus trazos son menos hábiles que el resto de sus compañeros.







A continuación os compartimos un vídeo sobre como desde la TO podemos abordar las dificultades de aprendizaje, entre ellas la Disgrafía.



miércoles, 13 de noviembre de 2019

Presentación



Éste blog (Entre líneas) ha sido creado como parte del trabajo práctico de la asignatura Pedagogía aplicada a la Terapia Ocupacional del Grado en Terapia Ocupacional de la UBU (Universidad de Burgos). Mi nombre es Victoria y soy además de estudiante de TO, también Psicomotricista. Por lo cual el tema al que dedicaré el blog está estrechamente ligadas con ambas disciplinas. Por último, me apasiona trabajar con la infancia y los trastornos de aprendizaje.
Desde un punto de vista global intentaré acercaros a la Disgrafía, un trastorno en el aprendizaje asociada a la “mala letra” aunque no necesariamente un niño disgráfico tiene mala o fea letra, también puede sólo ser una letra insegura y muy lenta que dificulta los demás aprendizajes. Tal como veremos en las distintas entradas al Blog, no sólo definiremos éste trastorno, también hablaremos de las causas, que pueden ser múltiples y no sólo a nivel del niño o niña, asimismo una inadecuada enseñanza de la escritura (apurando o saltando etapas previas en su aprendizaje) por parte del sistema educativo puede provocar un enseñanza inadecuada de la escritura y sus posteriores dificultades.

Éste trastorno ocurre en niños y niñas con un desarrollo intelectual en los límites de la normalidad o por encima de la media, en ausencia de daño sensorial grave ni de ningún trastorno neurológico con o sin componente motor. Por lo cual son niños que a priori tendrían un pronóstico positivo con un tratamiento oportuno y ajustado a sus dificultades.

Luego de aunar en el Concepto de la Disgrafía y sus posibles causas, también podréis encontrar el abordaje adecuado para tratar éste trastorno desde la Terapia ocupacional, buscando minimizar sus efectos y acercar al niño o la niña a la escritura de una forma positiva y amena, ya que, como también veremos, este trastorno puede afectar a la autoestima del pequeño y dificultar sus aprendizajes académicos.

Siguientes Entradas

domingo, 27 de octubre de 2019

Definición de la Disgrafía.

Ahora hablemos sobre que se entiende por Disgrafía.
La Disgrafía es un trastorno de aprendizaje. Tomando la definición del Psicólogo Cínico J.A. Portellano Pérez, podemos entender la disgrafía como 





"...un trastorno de la escritura que afecta a la forma o al significado y es de tipo funcional. Se presenta en niños con una normal capacidad intelectual y con adecuada estimulación ambiental y sin trastornos neurológicos, sensoriales, motrices o afectivos intensos". (J.A. Portellano Perez, 1999)




Sin embargo, el DSM V TM (2013) no lo contempla como una entidad diagnóstica y solo lo engloba dentro del trastorno específico del aprendizaje, a un un trastorno de la expresión escrita.








Por otra parte, también se ha cuestionado mucho la relación que pueda existir entre los trastornos de escritura y los de lectura. Existen niños con disgrafía y Dislexia, sin embargo, no necesariamente la disfrafía estará asociada a una Dislexia. A pesar de que la escritura vendría después de la lectura, no por eso las dificultades lectoras deberían reflejarse en la escritura.






  • Para poder realizar el diagnóstico, primero debemos esperar el que se haya iniciado el proceso de aprendizaje de la escritura. Por tanto hasta los 6 o 7 años no podríamos empezar con el diagnóstico.
  • Es importante tener en cuenta la capacidad intelectual que debe estar en los límites normales o por encima de la media. Si hay una discapacidad intelectual, la disgrafía sería secundaria a su discapacidad.
  • No debe tener un daño sensorial grave como sordera, hipoacusia o ceguera. Tampoco traumatismos motores. En esos casos, la disgrafía sería un trastorno secundario a su daño.
  • Ausencia de trastornos emocionales severos como autismo o psicosis infantil. Nuevamente aquí las dificultades en la escritura serían secundarias a dichos trastornos.
  • Debe haber una adecuada estimulación cultura y pedagógica. Si el niño no ha asistido a la escuela o su asistencia ha sido irregular, entonces tampoco podríamos decir que ha habido una buena enseñanza y no podríamos hablar de un trastorno disgráfico propiamente dicho.
  • Por último, debe haber una ausencia de trastornos neurológicos graves pues como ya hemos dicho anteriormente, en estos casos no sería un trastorno primario sino secundarios a dichos trastornos.
En síntesis, para poder hacer un diagnóstico de Disgrafía el niño debe tener un desarrollo intelectual normal, no debe presentar trastornos sensoriales, neurológicos o afectivos graves y por supuesto debe haber existido un adecuado acceso a la escritura.

La autoestima en los niños disgráficos

La Disgrafía no sólo puede llevar a problemas a nivel de la escritura. Es un trastorno que también puede afectar a nivel afectivo ya que la...